Rascador de 60 centímetros de largo, por 30 de alto.
Gran tamaño para que todo tipo de gatos entre cómodo.
El rascador viene desarmado, en caja, con su manual de instrucciones y sus herramientas.
Tiempo de armado: 5 minutos.
¿Por qué tu gato necesita un rascador?
Para los gatos, rascar no es un capricho ni un problema de conducta: es una necesidad biológica y emocional vital. Un buen rascador no es un accesorio de lujo, es una herramienta indispensable para su bienestar físico y mental.
Aquí te contamos los principales motivos por los que tu gato necesita uno en casa:
- Cuidado y renovación de garras: Rascar es la forma natural que tienen para limar sus uñas, remover las capas de tejido muerto y mantenerlas sanas, fuertes y listas para su día a día.
- Estiramiento y salud muscular: Al apoyar sus garras y estirarse por completo, el gato ejercita y flexiona los músculos de su espalda, hombros y patas. Es su propio gimnasio y sesión de yoga en casa.
- Marcaje territorial (Gatos más seguros): Los felinos tienen glándulas odoríferas en las almohadillas de sus patas. Al rascar, dejan una señal visual y olfativa de su territorio. Esto les da una enorme sensación de control, pertenencia y reduce el estrés.
- Liberación de estrés y energía: Un rascador es la válvula de escape perfecta para la ansiedad, el aburrimiento o la hiperactividad. Un gato que canaliza su energía rasgando su propio mueble es un gato mucho más equilibrado.
- ¡Protección para tus muebles! Ofrecerle una superficie texturizada mucho más atractiva que tu sillón, las cortinas o las sillas es la clave definitiva para mantener tu casa intacta sin reprimir sus instintos.