Rascador de un piso, con cucha y juguete colgante.
Altura 65 centímetros
Base 34x30 centímetros
(el rascador se entrega desarmado, en caja, con su manual de instrucciones y su herramienta para el armado)
¿Por qué tu gato necesita un rascador?
Para los gatos, rascar no es un capricho ni un problema de conducta: es una necesidad biológica y emocional vital. Un buen rascador no es un accesorio de lujo, es una herramienta indispensable para su bienestar físico y mental.
Aquí te contamos los principales motivos por los que tu gato necesita uno en casa:
- Cuidado y renovación de garras: Rascar es la forma natural que tienen para limar sus uñas, remover las capas de tejido muerto y mantenerlas sanas, fuertes y listas para su día a día.
- Estiramiento y salud muscular: Al apoyar sus garras y estirarse por completo, el gato ejercita y flexiona los músculos de su espalda, hombros y patas. Es su propio gimnasio y sesión de yoga en casa.
- Marcaje territorial (Gatos más seguros): Los felinos tienen glándulas odoríferas en las almohadillas de sus patas. Al rascar, dejan una señal visual y olfativa de su territorio. Esto les da una enorme sensación de control, pertenencia y reduce el estrés.
- Liberación de estrés y energía: Un rascador es la válvula de escape perfecta para la ansiedad, el aburrimiento o la hiperactividad. Un gato que canaliza su energía rasgando su propio mueble es un gato mucho más equilibrado.
- ¡Protección para tus muebles! Ofrecerle una superficie texturizada mucho más atractiva que tu sillón, las cortinas o las sillas es la clave definitiva para mantener tu casa intacta sin reprimir sus instintos.